Magui le dicen y tiene entre las piernas la boca de un
animal prehistorico, anfibio, desdentado.
Jesus, lleva una pistola nueve milimetros de plastico en la cintura sostenida por sus shorts negros , se protege del sol con
una gorra vieja con el logo de Carrefour y para lo demas: drogas, todas tienen un benefecio y un porque.
¿ Acaso no se conmueven los hombres alzando al cielo media
botella de gaseosa rellena de vino barato, hielo y ansioliticos?.
Un caliz sagrado que terminara en una pila de otros calices sagrados, a medida que avanza la noche, espesa de misterio.
Un caliz sagrado que terminara en una pila de otros calices sagrados, a medida que avanza la noche, espesa de misterio.
Como le pega su corazon contra la espalda de ella!
Latir hasta abandonar su pecho tatuado , tajeado y cuarteado .
Maria Magdalena, como la bautizo su madre, lo mira desorientada , con un gesto de confusion, locura y desconfianza. Un ojo que se asoma detras de su hombro, entre su pelo negro como una llamarada que escupe un pantano.
Maria Magdalena, como la bautizo su madre, lo mira desorientada , con un gesto de confusion, locura y desconfianza. Un ojo que se asoma detras de su hombro, entre su pelo negro como una llamarada que escupe un pantano.
Nada le sucede a esa verga rapada. Es literalmente la ausencia de un muerto, el poder de ese vacio.
Es la nada ocupando un lugar que no le pertenece, hasta el
aroma de los dias y las pasiones impuras abandonaron con crueldad ese pedazo de carne, marron como el agua de rio.
Esta muerto como un berberecho que alguien dejo en un cenicero lleno de colillas de cigarrillos y restos de cerveza. Alguien obsceno e inhumano.
Esta muerto como un berberecho que alguien dejo en un cenicero lleno de colillas de cigarrillos y restos de cerveza. Alguien obsceno e inhumano.
No es la luz de la luna en el desierto, es el led azul de un hotel barato de
mala muerte , con colchones ajados y alfombras pegajozas. Pero parece el
infierno, a pesar de las letras de neon verde al frente del edificio formando la plabra EDEN.
Y el la besa con su lengua seca y aspera como la de un gato,
estira la carne de los labios vaginales de ella y no hay jugos ni nada que se le parezca. Ella es suave como un mango maduro, hay algo perfecto y unico en ella, es la unica mujer que se sienta al borde del arroyo, sobre un viejo lavarropas abandonado y se afeita lo que sobra, abriendose de piernas al sol, lo hace a conciencia, y esto lo convierte no en un verbo, sino en un ritual divino.
- Es esto la muerte del amor? , se pregunta una puta como ella.
- No lo se , responde el mientras se sujeta el corazon todo
adentro de la palma de la mano.
Secandose con las sabanas su propio sudor que lo cubre como un rocio artificial
que ruboriza sus mejillas en un hotel de pasajeros sin desayuno incluido.
Quizas sea un milagro.
Como transformar el barro en pajaro, verlo irse por la ventana, y
que desaparezca entre las casas como por arte de magia.
O no.. quizas tan solo sea, la muerte del amor.