Wednesday, July 16, 2014

Vacaciones en Amsterdam ( adelanto de una novela sin corregir)




Encuentro una foto vieja en los archivos de mi computadora al tipear la letra W en la ventana de busqueda,  una foto titulada WP_000301.jpg, ese nombre, tres letras que no se que significan , y el numero 301, que inmediatamente asocie con una casa Squat que llevaba ese nombre por estar ubicada en el 301 de la calle Overtoom, y la que solia frecuentar durante el tiempo que vivi en Amsterdam. El 301 era una vieja universidad de cine ocupada por anarcopunks en el oeste de Amsterdam, hogar de artistas, donde durante una temporada tuve un programa de radio llamado El Club De Los Nihilistas . El edificio tenia cuatro pisos y contaba hasta con un microcine con butacas de terciopelo  que habia quedado de la epoca en la que funcionaba la universidad.  El programa se emitia en la ultima FM pirata que seguia al aire ,  el estudio estaba en un sotano, al entrar debiamos  bloquear la puerta de metal con una barreta, por si llegaba una redada policial, y por un agujero escondido en una falsa pared podia uno escaparse subiendo la escalera de emergencia de un ascensor en deshuso. Nunca vino la policia durante las emisiones del Club De Los Nihilistas, pero sucedieron cosas raras, o  solo era producto de mi paranoia, ya que el programa fiel a su nombre, predicaba el nihilismo y el caos como unica salvacion posible al aburrimiento, e incitava a los oyentes a toda clase de travesuras y actos vandalicos, entre canciones , poesias y textos satanicos. El programa era en Castellano pero un dia invite a un tipo que conoci en la cocina de un club de comedia donde yo trabajaba promocionando el espectaculo. El cocinero venia de New Jersey, se hacia llamar Drew el rabino beat, tenia una barba larga hasta el pecho , sombrero y  siempre vestia de negro. Un poeta para nada religioso, un tipo al que le gustaba molestar, un showman, un aprendiz de lider.
El dia que vino a la radio el programa se hizo en ingles, tuve miedo,  Drew el rabino beat hablo de esas cosas que a nadie le gusta escuchar , de la muerte, del lenguaje, de sociedades secretas, y una persona con conviccion siempre quiere convencerte de Algo. Todos quieren creer en Algo, y no importa a que precio, ese Algo tiene que sonar convincente.

La foto nada tenia que ver con el 301, en la foto me veo timoneando un viejo barco por los canales, en medio de la ciudad , iluminado por el sol de las 10 de la mañana, la mitad del canal esta  cubierta por una sombra que llega hasta mis  rodillas, de ahi para arriba es todo sol, detras de mi se ve una casa bote , un tipico puente de Amsterdam y el cielo color cielo, el celeste que se va transformando en un azul profundo, todas las gamas de celestes y azules posibles , hasta llegar a lo mas negro que se puede volver lo celeste despues de haberse transformado en azul. Esta a un segundo de volverse violeta.
Yo queria escribir algo, pero ya no recuerdo que era, lo sabia hasta cruzarme con esta foto.
Me quedo mirando a mi mismo, tengo otra expresion , estoy haciendo la venia de marinero a camara , llevo una remera gris y unos jeans que parecen recien comprados , tengo un reloj en la muñeca, un Casio con calculadora que Sylvia me habia comprado en  Tailandia en uno de sus ultimos viajes. Ella todos los años viajaba a realizar estudios de yoga,  justo despues de navidad, yo aprovechaba a escapar del invierno y me iba de visita a Buenos Aires, donde solia quedarme los tres meses del verano.
 Se sentia bien ser un turista en la ciudad donde uno creció, visitar amigos cuando salian de la oficina en el horario del almuerzo para ir a las pizzerias del centro. Almorzar pizza siempre me hizo sentir un poco turista aun cuando vivia aca,  en mi sistema de creencias, la pizza se come de noche, es algo nocturno, como la luna, los murcielagos, la cocaina.
De su ultimo viaje Sylvia me trajo el Casio con calculadora, en ese viaje ella tuvo un romance con un chico mucho menor que ella, me lo conto una tarde mientras  merendabamos en una casa de panqueques. Yo me quede helado, y solte una carcajada, senti un frio que me corrio desde los dedos de los pies hasta la punta de la nariz.
Sylvia creia en la fidelidad (yo no),ella siempre defendio la monogamia y me pidio que le cuente si alguna vez  le era infiel. Le pedi lo contrario, se lo exigi , esto le molestaba tanto como si yo le confesara sentir  deseo por otra persona. Apenas termino de relatar la historia de su amante casual , lo primero que  hice  fue recordarle aquel pedido de nunca contarme si me era infiel. Ella se quedo quieta, clavandome esos ojos azules como el cielo de la foto que acabo de encontrar. Le dije que no sabia que hacer con esa informacion. No estaba enojado, estaba sorprendido,  Sylvia habia traicionado su fe, y me hacia sentir en paz conmigo mismo, con mi verdad. Me encendi, pense en todas esas mujeres que oculte, y en la culpa, ahora aliviada. Somos dos perros le dije, husmeandole el culo cuando ella se agacho para abrir el candado de su bicicleta.
Miro la foto, pienso en aquella tarde.
Volvimos pedaleando en silencio, en todo el camino no podia dejar de pensar en alguien mas joven que yo, mas despreocupado. Uno de esos tipos con el cuerpo trabajado por el yoga , los espirituales que  no te comen una hamburguesa por el mal karma y se la pasan mirando ojetes envueltos en calzas de lycra mientras hacen la posicion del gato y la vaca. Esos hombres elevados que se alimentan con  jugos naturales y  ensaladas de lechuga, tomates secos y semillas, repitiendo mantras entre el humo del incienso, las boletas de luz y el resumen de la cuenta bancaria.
Subi corriendo las escaleras y escribi una obra de teatro llamada TRES PAYASOS ( 4) .Trata sobre una pareja de payasos en crisis , tenia una escena de sexo en vivo , aun la conservo y eventualemente quisiera dirigirla.  Apenas la termine de escribir a mano en un cuaderno espiralado, se la di para que la lea. A ella le encanto, se emocionó, dijo que era una historia hermosa pero triste. Le dije que entonces valio la pena chuparse una pija en Tailandia.

La foto esta congelada en el centro del monitor,  algo se mueve en el piso de madera del  living. Vuelvo a tipear, la sombra se queda quieta. Golpeo varias veces la coma para asegurarme que no detuvo su marcha porque me escucho tipear. La cucaracha no se mueve, esta congelada como esa  sonrisa que tengo en la foto.
Me pongo de pie y dando un paso largo termino con su vida. Quedo abierto de piernas  alzando los brazos  para mantener el equilibrio y suena  tres veces el timbre, es Cecilia,  ella tiene las llaves de mi casa, pero esta obligada a dar tres timbres cortos antes de entrar. Esa fue la condicion cuando se las di, una sola vez  olvido hacerlo porque estaba muy fumada, venia escuchando musica y pensando en otra cosa.
Me encontro en el patio acostado boca arriba, se saco los auriculares , me dijo mi amor, me dio un regalo , lo abri, era un cuchillo con mis iniciales grabadas en el mango, me pregunto entre risas que hacia tirado en el piso.
Le devolvi el cuchillo y muy amablemente dije:
-       Salis a la calle, vas a la libreria de la esquina, compras papel de regalo, volves a envolver el cuchillo,    tocas el timbre tres veces y entras con tus llaves.
Cecilia es intensa, y cuando no le gusta algo se pone brava como el mar en un dia ventoso, como un tsunami que se lleva puesto casas, autos, objetos plasticos, palmeras, carteles de publicidad con puentes incluidos,  una ola que lo tapa todo. Eso es lo que me gusta, y lo que aborrezco de ella.
Tardo una semana en volver, desaparecio , una tarde sonaron sus tres timbres, la banda de sonido de ella entrando en mi casa, yo los esperaba,  alguna vez con la musica bien fuerte me habia dado la impresion de haberlos escuchado. Ella tiene 24 años, yo estoy a punto de cumplir 40, soy su titere, y a veces ella el mio.