Los escalones de marmol como telon de fondo
el sol de la siesta brillando con ganas,
una diosa de barro
desde el descanso me mira con desprecio,
con la inocencia de quien no bajo al infierno
para
sentir el calor
que dicen los muertos sienten los vivos,
cuando llega Febrero .
Tu solemnidad
cuando bese el aire,
apenas bajaste los parpados
para ahuyentarme como a un insecto.
Tus deseos fueron migas de pan
arrojadas en aguas turbulentas,
ojos de reina de otro cielo,
corazon de rubi,
tu alma , mi espejo
que hoy brilla en fondo del pantano
donde ahogamos los recuerdos.
Tu mente es una fiera encadenada a las palabras,
al silencio
al silencio
madre del fuego
de lo salvaje y vivo
que por las noches me mantiene despierto.