Le conte lo de Cecilia como quien le explica
a un niño que pasa con las mascotas cuando se mueren. No le hable del cielo,
le dije que Cecilia habia nacido para eso, es decir, para morir asi.
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Maica ( asi se llamaba ) me miraba seria,
parecia enojada, ya habian
pasado 16 meses desde el dia de su muerte, cuento los dias, por eso disimulo, y parezco
uno de esos psiquiatras que aparecen hablando en los noticieros sobre el
miedo a morir, o el abuso de psicofarmacos. Disimulo porque cada vez que
pienso en ella resucito, y no estoy dispuesto a morir una y otra vez. Debio
llamarse Maria, como la madre del mesias y su amiga puta, el nombre mas comun
del mundo, ella lo hubiese llevado como si fuese la primera en llamarse asi.
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Nunca le pregunte porque la habian llamado
Cecilia, podria no volver a nombrarla, a pensarla, pero quedaria un espacio en
blanco interminable.
16 meses y 4 dias, falta poco para el año y medio. Da
igual, los dias de lluvia me pregunto si donde esta ella tambien estara
lloviendo, o si tendra hambre, y si habra salido con paraguas o si habra
llevado abrigo. Y si paso por la puerta de un restaurante de comida arabe, su
favorita, se me dan vueltas las tripas de las ganas de vomitar, trauma,
memoria selectiva, no se. Me descompongo.
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Si pasa un avion me quedo mirandolo en el
cielo celeste, y me imagino que vas en ese avion, en tu uniforme, con los
labios encendidos de rojo y tu pelo tirante y engominado. Imagino que estas
en alguna playa de Colombia, con los pies empanados de arena blanca, y que te
coje el negro que limpia la pileta del hotel, te imagino toda bronceada , la
marca de la malla casi fosforescente en tu piel, o que estas en un coffee
shop de Amsterdam, fumandote un porro gigante con una alemana de Lufthansa
mirando como nieva por la ventana, mientras le manoseas el muslo y sonreis complice.
Es una pena que estes muerta. |
De todas maneras, cada tanto le pregunto al
portero si llego carta para mi, nunca nadie jamas me escribio una carta, pero
ya se me hizo rutina preguntarselo todos los viernes. Me prometi que el
proximo no lo voy a hacer. Y me pregunto si sabias que yo te ame, como nadie
te amo, que tu aliento llenaba mis pulmones, que me alimentaba de tu perfume,
que tu saliva, que tu concha y cada rincon de tu cuerpo que ahora no existe,
que es un manojo de huesos y cuero tirante descomponiendose un poco mas todos
los dias metido en un nicho infesto del cementerio publico... nada.
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Fuiste tan hija de puta que te suicidaste un 11 de febrero,
pero te encontraron dos dias despues en el jardin de invierno de un vecino de
la planta baja que volvia de sus vacaciones. Que hija de puta, el pobre tipo,
todo el año trabajando como un esclavo en una fabrica de corbatas, para irse
quince dias de mierda a un playa infesta, de agua helada y contaminada, para
encontrarte desnuda, muerta, arriba de sus suculentas y cactus, entera,
sonriente , blanca, repetia el pobre tipo. Parecias viva, mas viva que nunca
decia el vecino, tenias los ojos abiertos y una sonrisa que era contagiosa.Te encantaria subir esa imagen a Instagram, le pondrias el filtro Hefe, para acentuar tus pezones de cadaver. Ni una gota de sangre.
Tres dias te tuvieron en la morgue, y te registraron como muerta un 14 de febrero, el dia de los enamorados, hija de mil putas. Un nicho sin placa, sin cruz, sin nombre, 2239 escrito con marcador negro, un numero que me dio un gordo sucio en una garita a la entrada del cementerio de mierda donde te enterraron. |
Nadie me aviso, me entere por el portero dos
semanas despues, cuando me canse de esperar tus llamados. No sabia como
explicarmelo, me di cuenta por su cara cuando me vio venir. El tipo me
abrazo, me dio un vaso de agua y un rivotril, me hizo pasar a su
departamento, me cocino una tortilla de papas, me quede a comer con el. Y vos
pensabas que era un boliviano de mierda que se robaba los productos de
limpieza, no sabes como me abrazo ese hombre cuando lo mire a los ojos. Estuve
4 dias sin pronunciar palabra, me encerre en mi casa, nadie sabia nada. Volvi
a visitar al portero cinco dias despues, queria asegurarme que era cierto lo que
habia pasado, un pensamiento infantil, para que no se de cuenta le lleve una
botella de vino de regalo. Igual el tipo me dice, no suba muchacho, quedese
aca conmigo, para que va a subir. Y tiene razon.
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Y si me palmean la espalda y me dan el
pesame, le digo a quien sea que algun dia en alguna plaza nos vamos a volver
a encontrar todos. Que no pasa nada, pero si pasa.
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Y no te perdono Cecilia, eras una pobre mujer
desesperada, juguetona, alguien que hizo carne su opcion vital. Dijiste todas
esas cosas que nadie decia, te burlaste de todo, ahora colecciono todas tus
bromas como si fuesen pesadillas, y empece a escribir una novela llamada
vacaciones en Amsterdam para que nunca te mueras.
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Quiero vomitar esta tristeza, esta bronca,
este dolor. Un vomito rosa, brillante, un vomito que me haga dejar de pensar
en vos, en cada uno de los dientes de tu sonrisa y cada una de las grietas de
tus labios. Fuimos ricos Cecilia, y lo perdimos todo, como un jugador
compulsivo que apuesta su anillo de bodas con la esperanza de recuperar todo
en una ultima apuesta, y nada.
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Maica ( asi se llama) la conoci en tinder,
hace tres semanas, pero en la primera cita cuando me pregunto si hacia mucho
que no tenia novia, le respondi desde que vos te suicidaste. Pense que no iba
a volver a llamarme, que habia pensado que quizas algo de responsabilidad en
tu desicion habia sido mia, y que quizas ella tambien termine asi, porque
todos alguna vez pensamos en suicidarnos, o en matar a alguien, en
convertirnos en un asesino, que es casi lo mismo. Porque el que suicida es
como el tipo que tiene el famoso boton rojo, implacable , como un dios. Hija
de puta.
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Maica, me mira seria, parece enojada. Mi intuicion
me dice que todo lo que esta por suceder, va a suceder, se pone de pie de un
salto y se empieza a vestir nerviosamente y a las apuradas.
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Estas escribiendo una novela sobre
ella no? Te vi sentado en la computadora a la madrugada cuando me desperte para
mear,tenias los auriculares puestos, fuerte, se escuchaba Lou Reed.
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Me hubieses dicho y bajaba el volumen.
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Maica seguia vistiendose freneticamente,
todo me era familiar.
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No, el volumen no me impidio seguir
durmiendo, pero segui, dale segui hablandome de ella, poneme en la novela a
mi tambien, pone la historia de la bala, y que me fui al carajo, y no me
viste nunca mas. No pongas mi nombre real, poneme un nombre pelotudo tipo
Maica.
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Para Maica, ( no se llamaba asi)..afloja.
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Se fue.
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Y no trate de detenerla, ni volvi a
llamarla, ella tampoco, Maica era un nombre que le quedaba bien.
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Monday, May 14, 2018
La chica de Tinder.
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