Monday, January 15, 2018

La chica de la foto con el Papa . Capítulo 2.

Se fue al baño y volvió con una peluca roja, bordo, y ese corset blanco que le traslucía los pezones como si fuese una diosa intergaláctica, como si a esos pezones tan rojos detrás del encaje blanco alguien les hubiese dejado una marca de lápiz labial . Un hombre se enamora de esas cosas, y Graciela tiene el coraje que tiene una mujer que está por morir. No hay culpas. Se lame un dedo, gira y se lo entierra en el culo. Graciela me pregunta si tengo el teléfono a mano y me pide que le haga una foto. Que bella es, no puede ni la muerte hacerse lugar en ese espíritu,  en esa mujer con esa sonrisa y un dedo en el orto iluminado por la luz de los flashes de mi teléfono.
Me pidió que me acueste, llevaba unos aros redondos y dorados . Se quitó la peluca, dijo que tenía calor.
Una pierna larga y flaca al lado de mi hombro izquierdo y lo mismo del derecho. Su cabeza pelada, redonda y transpirada. Los aros, ahora si era una alienigena, la madre de las madres, la primer mujer en ver un hombre.

- Graciela te amo.
- Yo también hijo de puta.

Se abrió el corset, sus tetas , ay.
Como puede ser que algo tan hermoso... Pensé con mi ojos.
Se lo que estas pensando, por los próximos once días son tuyas, y mías. Y se apretó las tetas hermosas y pálidas, se las agarro como si sus manos fuesen arañas huesudas .
- Después de nadie mas, dijo. 
Como astronautas que ven una galaxia desaparecer en el vacío. Un final bello, efímero.
Y luego me regaló una risa débil pero enorme.

Mías. Repitió.

( continuara )
.

Sunday, January 14, 2018

La chica de la foto con el Papa.

Graciela del segundo C tiene cáncer. De mama.
Graciela me hablo en la ultima reunión de consorcio, somos amigos de reunión de consorcio, hall y ascensor, a veces de los chinos.
Nos hacemos chistes y ella es graciosa, lleva un pañuelo de Peanuts, la tira cómica de Snoopy. Le falta el pelo y las cejas, esos ojos azul eléctrico y su boca de modelo de los setentas, más hermosa aún se ve que en tiempos en que no estaba enferma. Una fruta asiática, una flor de la selva Formoseña. Su sonrisa de chica judía, esa boca de Amy Winehouse, esos dientes grandes. Me siento atraído por ella, por su piel amarillenta y sus ojeras.
Graciela se muerde la boca, y aunque no somos amigos de verdad, me pide de hablar a solas. Quiere cenar en el segundo C, tomar un vino, charlar, si da, y si no estamos cansados vemos algo en la tele, y le dije que sí y me dijo a las nueve, y sentí un cosquilleo en los huevos, porque hizo la mímica del número nueve con su boca sin emitir sonido.
Graciela cocino arroz con pollo de verdad, de los que hacían las abuelas, la olla bien llena y burbujeante. Me sirvió un plato enorme, ella apenas comió, le dio unos mordiscos a una galleta de arroz ,  la charla fue súper amena, desconocía su habilidad para contar chistes, eran como mamushkas, sumas de remates que al encastrarse le daban un nuevo valor al remate anterior, hasta llegar a un remate final que cerraba perfecto con el primer remate. En fin, su carcajada final, su boca un poco reseca y perfecta .
Quisiera ser pintor para pintar una acuarela de tu boca, le dije con una espontaneidad fingida pero real.
Era una frase absurda, sacada de telenovela de la hora de la siesta . Ella mordió una ciruela y dijo :

- Yo necesito un oncólogo ahora,champ.

Fue la primera vez que me dijo champ, tuve una erección inmediata. Y temblé.
( continuara )