Un saco roto, lleno de piedras preciosas,
un naufragio en altamar.
La memoria selectiva del suicida,
y el vacío de la vanidad.
Un poema de odio:
te odio.
Dos palabras nada más.
Un accidente de tránsito,
un accidente de hogar
al volante o en la ducha
( lo mismo da)
Una orgía de células cancerígenas
enamoradas de algún órgano vital,
un poema de odio:
te odio.
Dos palabras nada más.
Cada día un poco lo habré de intentar,
como un pueblo al dictador,
y el desaparecido a su torturador.
Este sentimiento bajo y visceral,
no me llena de orgullo,
pero te voy a desear,
una muerte larga, lenta y dolorosa
como parir a Satán,
y que al ver a los ojos de la amada muerta
susurrandole al oído en vano recitara:
un poema de odio:
te odio
Dos palabras nada mas.