Ojala encuentres en el sendero
la mirada de un poeta
y en ella te pierdas
como en un laberinto,
lleno de salidas de emergencia.
Ojala te enamores de alguien
que traduzca los misterios
que se esconden detras de las palabras,
y debajo de todos los miedos.
Que te despierte con jugo de frutas
con la risa temprana
alguien que todo el tiempo
te amamante con su leche tibia
y revolucionaria.
Que sean felices por siempre,
jovenes en el alma
y te admire con devoción
que seas su tierra santa.
Que te cruces una poetisa,
eso seria buen karma,
que te ahogues en sus mieles,
y en sus divinas palabras.
Ser la musa,
que doma el silencio,
su inspiracion, y su calma.
Que tu cuerpo sea su guarida,
que su intimidad sea sagrada.
Llenará tus manos de caramelos,
caricias y besos,
no habra tiempo, ni distancia
entre lo bello y lo feo,
lo vivo, lo muerto,
lo que se dice y se calla.
Seran la eternidad
que arde en el fuego de la poesía,
ilumina la noche oscura,
y quema la piel del alma.
Seras siempre niña,
su fuerza de voluntad,
esclava, reina, luna, estrella.
Su puta, su tumba, su comida favorita,
su canción predilecta.
Ojala te enamores de una poetisa,
o de algun poeta.
Friday, July 26, 2019
Wednesday, July 24, 2019
La miseria del ser.
Tu instinto de supervivencia
azotando en el lomo del karma
con la misma vara
que mides lo que esta bien
y lo que esta mal.
Debilidad del oportunista,
sin mas nada que otra oportunidad.
Habra que ver de que madera estan hechas tus palabras,
cuando en tu ausencia empiecen a arder
en el fuego de la memoria.
Quedaran crucificadas las promesas
seran mariposas en la eternidad
exóticas e inmoviles
clavadas con alfileres
en las paredes de mi alma.
La desvergonzada juventud,
siempre es suicida.
Vendra una noche a robarte
la conciencia tu sombra,
y nada quedara de ti.
Nada.
azotando en el lomo del karma
con la misma vara
que mides lo que esta bien
y lo que esta mal.
Debilidad del oportunista,
sin mas nada que otra oportunidad.
Habra que ver de que madera estan hechas tus palabras,
cuando en tu ausencia empiecen a arder
en el fuego de la memoria.
Quedaran crucificadas las promesas
seran mariposas en la eternidad
exóticas e inmoviles
clavadas con alfileres
en las paredes de mi alma.
La desvergonzada juventud,
siempre es suicida.
Vendra una noche a robarte
la conciencia tu sombra,
y nada quedara de ti.
Nada.
Tuesday, July 9, 2019
Eramos
Eramos la intuición
disfrazada de paranoia .
Ella una enfermera nazi
yo un prisionero de Auschwitz.
El autopista que atraviesa el bosque del lago.
Una pesadilla en una siesta de verano.
Pero éramos.
disfrazada de paranoia .
Ella una enfermera nazi
yo un prisionero de Auschwitz.
El autopista que atraviesa el bosque del lago.
Una pesadilla en una siesta de verano.
Pero éramos.
Saturday, July 6, 2019
La gran tormenta solar.
Lo mas hermoso que tenia María Esperanza aparte de su nombre eran sus tetas absurdamente desproporcionadas, blancas como el marfil, atravesadas por pequeñas venas violaceas. Teniamos la misma edad, estabamos al borde de los cincuenta años, no habiamos tenido hijos, pero sí, varias relaciones patologicas. Ella era viuda, su marido habia muerto en un accidente en un parque de diversiones, no por un desperfecto tecnico en una de las atracciones, sino por estar pasado de cocaina en la montaña rusa.Tenia treinta años y nunca mas habia vuelto a enamorarse.
Por mi parte, venia de varias relaciones con mujeres mucho mas jovenes que yo, la mayoria con una imagen paterna debil y/o atrofiada, alguna incluso podria haber sido mi propia hija. Despues de los cuarenta años, solo me acostaba con mujeres que no superaban los treinta y cinco años, un poco por inmadurez, otro por inmoral y finalmente por su piel. No concebía la idea de pagar por sexo, ese es uno de los triunfos mas tristes del capitalismo. Transformar algo tan sagrado en un producto de consumo, si el humano a esta altura de este largo funeral que llamamos historia, pudiese diferenciar entre lo que su instinto de simio le pide, y lo que la sociedad de consumo lo obliga a ser, bueno, el mundo seria otro. Habria mas espacio para estacionar, entre otros beneficios. Pero eso no lo comprendio ninguna generación, y ahi vemos a los cadaveres de idiotas del futuro juntando likes de sus culos en el cyberespacio, vaciando los escrotos de tantos pajeros desagradables que se masturban en soledad iluminados por sus tablets en la oscuridad de sus miserias. Porque el sexo, es el puesto numero uno en la agenda de dominio de la masa pensante y adormecida, ni el afan por tener dinero, ni la religion han estupidizado tanto a la gente como ese producto que se renueva a cada segundo, el sexo. No habria consumidores sin sexo, observen que casi cualquier producto es ofrecido a la anestesiada mirada del ciudadano, bajo la garantia de una familia. Si una familia viaja en tal auto o bebe X gaseosa, debe ser bueno, pero sobretodo debe ser bueno tener una familia, y para ello hay que tener sexo a cualquier precio. Incluida tu libertad, y lo que es mas importante aun : tu deseo.
Nos han vendido cualquier cosa en nombre del goce.
Asi estamos, sepultados de mierda plástica, en un mundo de sonrisas plasticas.
He tenido profundos romances con jovenes muchachas de grandes mentes que se cosificaban por cincuenta likes, que creian ser parte de una revolución vencida, que no libera los cuerpos, y mucho menos sus mentes, sino que los transforma en productos de consumo, las he visto, junto a las publicidades más absurdas; creyendose las reinas de Instagram, incluso alguna de ellas con verdadero talento.
María Esperanza, era diferente, se reía del mundo,yo veia en ella una amiga, quizas porque teniamos la misma edad, no deciamos que eramos pareja, sino " parejos ". Ambos dabamos clases en un centro cultural subsidiado por el Estado, yo literatura, ella yoga.
Teníamos una relación casi normal, ella limitaba nuestros encuentros a dos veces por mes, y a pesar que intimamente yo deseaba pasar mas tiempo juntos, accedi de entrada a esa condición. Nunca terminé de entenderlo, pero intuía que María Esperanza siempre necesitó una excusa para no poder ser feliz del todo.
Pero eso cambió el día que anunciaron lo de la tormenta solar, todos los canales informaban sobre el tema, gráficos, documentales y especiales de 24 horas ocupaban las ultimas pantallas encendidas del planeta tierra.
Las palabras mas buscadas en internet segun google eran: supervivencia, fin del mundo, eutanasia, armas, suicidio
Durante esos días finales del "mundo viejo" o el "mundo electrico", pasabamos todo el día juntos en la cama, viendo peliculas en Netflix, cocinabamos nuestros platos favoritos y nos quedabamos abrazados sintiendo el vaivén de nuestra respiración. Yo me acomodaba entre sus pechos desnudos y ella me acariciaba los pelitos de la espalda con la yema de sus dedos. De haber muerto en alguna de aquellas largas horas de amor eterno, toda mi vida hubiese tenido sentido, antes de la llegada del invisible final .
Por mi parte, venia de varias relaciones con mujeres mucho mas jovenes que yo, la mayoria con una imagen paterna debil y/o atrofiada, alguna incluso podria haber sido mi propia hija. Despues de los cuarenta años, solo me acostaba con mujeres que no superaban los treinta y cinco años, un poco por inmadurez, otro por inmoral y finalmente por su piel. No concebía la idea de pagar por sexo, ese es uno de los triunfos mas tristes del capitalismo. Transformar algo tan sagrado en un producto de consumo, si el humano a esta altura de este largo funeral que llamamos historia, pudiese diferenciar entre lo que su instinto de simio le pide, y lo que la sociedad de consumo lo obliga a ser, bueno, el mundo seria otro. Habria mas espacio para estacionar, entre otros beneficios. Pero eso no lo comprendio ninguna generación, y ahi vemos a los cadaveres de idiotas del futuro juntando likes de sus culos en el cyberespacio, vaciando los escrotos de tantos pajeros desagradables que se masturban en soledad iluminados por sus tablets en la oscuridad de sus miserias. Porque el sexo, es el puesto numero uno en la agenda de dominio de la masa pensante y adormecida, ni el afan por tener dinero, ni la religion han estupidizado tanto a la gente como ese producto que se renueva a cada segundo, el sexo. No habria consumidores sin sexo, observen que casi cualquier producto es ofrecido a la anestesiada mirada del ciudadano, bajo la garantia de una familia. Si una familia viaja en tal auto o bebe X gaseosa, debe ser bueno, pero sobretodo debe ser bueno tener una familia, y para ello hay que tener sexo a cualquier precio. Incluida tu libertad, y lo que es mas importante aun : tu deseo.
Nos han vendido cualquier cosa en nombre del goce.
Asi estamos, sepultados de mierda plástica, en un mundo de sonrisas plasticas.
He tenido profundos romances con jovenes muchachas de grandes mentes que se cosificaban por cincuenta likes, que creian ser parte de una revolución vencida, que no libera los cuerpos, y mucho menos sus mentes, sino que los transforma en productos de consumo, las he visto, junto a las publicidades más absurdas; creyendose las reinas de Instagram, incluso alguna de ellas con verdadero talento.
María Esperanza, era diferente, se reía del mundo,yo veia en ella una amiga, quizas porque teniamos la misma edad, no deciamos que eramos pareja, sino " parejos ". Ambos dabamos clases en un centro cultural subsidiado por el Estado, yo literatura, ella yoga.
Teníamos una relación casi normal, ella limitaba nuestros encuentros a dos veces por mes, y a pesar que intimamente yo deseaba pasar mas tiempo juntos, accedi de entrada a esa condición. Nunca terminé de entenderlo, pero intuía que María Esperanza siempre necesitó una excusa para no poder ser feliz del todo.
Pero eso cambió el día que anunciaron lo de la tormenta solar, todos los canales informaban sobre el tema, gráficos, documentales y especiales de 24 horas ocupaban las ultimas pantallas encendidas del planeta tierra.
Las palabras mas buscadas en internet segun google eran: supervivencia, fin del mundo, eutanasia, armas, suicidio
Durante esos días finales del "mundo viejo" o el "mundo electrico", pasabamos todo el día juntos en la cama, viendo peliculas en Netflix, cocinabamos nuestros platos favoritos y nos quedabamos abrazados sintiendo el vaivén de nuestra respiración. Yo me acomodaba entre sus pechos desnudos y ella me acariciaba los pelitos de la espalda con la yema de sus dedos. De haber muerto en alguna de aquellas largas horas de amor eterno, toda mi vida hubiese tenido sentido, antes de la llegada del invisible final .
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