Asomados al balcon de madrugada mientras todos duermen, las nubes se empiezan a descubrir con la
llegada del dia y la avenida esta
quieta. Los semaforos cambian de color, inutiles, un avion atraviesa el cielo ,
ella lo señala y dice que se quiere ir
de esta ciudad. El cartel de la zapateria que hay en la calle de enfrente
tiene solo una letra encendida, la Z, estoy seguro que al dueño dejo de
importarle hace tiempo, seguramente el dia que se quemo la primera letra no
pudo dormir, y lo dejo para el fin de semana, pero no debe ser tan facil conseguir una letra de neon un sabado
por la mañana, siempre hay mejores cosas que hacer . Ella sigue hablando de
irse, dice que Berlin seria un
buen lugar para vivir. Nunca viajo a Europa, pero crecio pensando que los
alemanes tienen mejor vida, un mejor pasar, que son bohemios, que todo es arte,
rebelion, que todo es
contracultura en la ciudad del muro.
No hay futuro en el Chaco o en Pehuajo, la vida esta en
Berlin, repite tratando de convencerse que un dia subira a un avion y dejara a
todos sus muertos detras, porque en Europa hasta yerba se consigue, y
alfajores, asi que es lo mismo, te perdes alguna pascua, navidad, algun velorio,
pero estas en el futuro, eso que aca nunca llegara .
Que esta ciudad es una mierda, que desde las suites del Sheraton
te tomas una raya de merca mirando la villa 31 y con solo cruzar la calle estas
en Africa. Esto es Buenos Aires, La Paz, Bolivia disfrazada de Paris. Me chupa
la concha la desigualdad social, esto termina en una guerra civil, me merezco un balazo en la cabeza para
que me roben el celular si generaciones de analfabetos vienen cagando toneladas
de mierda en pozos ciegos mientras nosotros los Sanchez, que vinimos desde la
peninsula Iberica a limpiarnos el culo en un videt con agua y jabon, seguimos pariendo consumidores obedientes .
Yo no hablo mas, no quiero hablar mas, dominar el silencio
como si fuese un caballo que tiene clavada una aguja de tejer en el lomo,
dominar el silencio como un animal bravo y noble.
Le acaricio la espalda, dice que no importa estar desnuda,
que nadie puede verla desde un noveno piso, que nadie mira hacia arriba en esta
ciudad.
Al contrario, siento muchos ojos afiebrados mirandonos
detras de todas las persianas, las cortinas, desde todos esos edificios donde las luces de las antenas
titilan a un ritmo frenetico , se que esta sera nuestra ultima noche, lo fue.
Mañana , es decir, en unas horas, encontrare alguna manera de decirlo, no se
como, ni en que momento, pero cuando caiga el sol yo no estare mas en esta
casa, solo quedaran mis cosas muertas, libros, discos, juguetes, fotografias, como un museo
de un futuro juntos.
Ella sonrie , habla de no se que, no la escucho, sonrie y
habla. Mi mente esta ocupada en las palabras que voy a pronunciar para darle
final a esto, mi mente piensa en su concha, en su vello pubico, en el agujero
de su culo. Me huelo los dedos sin que ella se de cuenta, le digo que me hago pis para ir al baño y me lavo las manos,
me cepillo bien las yemas, me la saco de abajo de las uñas.
Ella vuelve al living, con una copa de vino, y baila, sigue
desnuda, canta tambien. El vino la pone asi, esto ya lo vi, su felicidad crece
y yo trato de simular que disfruto lo que ella esta haciendo. La dejo bailar,
cantar, mañana le voy a decir que todo terminó, que no siento nada, que no es
justo, que ella se merece algo mejor.
Grita, se clavo una astilla del parquet en la planta del
pie, se sienta en el suelo, le digo que tenga cuidado de no clavarse otra en el
culo, ella no se rie. Le duele, me pide que busque una aguja para sacarsela, no
hay agujas, voy hasta el baño y mojo una toalla de mano con agua tibia, le
lavo los pies mientras ella me
mira fijo. Acaricio ese pie como si lo hubiese moldeado yo con mis propias
manos, es un pie hermoso, lo beso. Levanto la mirada y ella esta emocionada,
esto es como en las peliculas me dice. Se me fueron las ganas de seguir
moldeando el pie , pero tengo que sacar la astilla, ese es el tipo de
comentario que me afecta “como en las peliculas”.
Sin decir nada me llevo el pie a la boca y succiono en el
lugar donde esta la astilla, como si extrajera el veneno de una serpiente, ella
vuelve a reir a carcajadas y trata de zafarse, de quitar el pie de mi boca. La
agarro fuerte del tobillo y sigo succionando, respiro por la nariz agitado
mientras ella se retuerce tratando de escapar y la miro fijo a la cara. No se
que dice, estoy sordo, grita, empieza a llorar, me tira golpes que no logran
alcanzarme, estoy fuera de control, soy una locomotora sin conductor, el primer
avion que choco contras las torres gemelas, el segundo, soy un asteroide que
cruza la galaxia y alguien señala desde una playa del Caribe mientras pide un deseo. Ella grite que
la suelte, la suelto, llora. Me pongo de pie y la miro como en las peliculas.
Me odio a mi mismo por haber pensado eso.
Me odio a mi mismo por haber pensado eso.
Llora como una nena, llora demasiado, no ha tomado tanto
vino como para hacer tal escandalo, se que fue un mal chiste, y me deje llevar,
pero me siento un payaso parado en medio de la arena del circo con un globo
rojo en la mano y una ereccion en la otra.
Onirico, poderoso y ridiculo.
Trato de besarla y da vuelta su cara, trato de abrazarla y
me tira un golpe que me da de lleno en la oreja, veo las estrellas, un intenso
pitido se sostiene en mi oido dormido.
La levanto del piso, y la llevo hasta el cuarto en andas, soy un heroe, alguien que rescato a una mujer de un incendio ,
alguien que encontro a una niña perdida en un bosque.
Ella dejo de hablar , de llorar, la acuesto en la cama con
mucho cuidado, vuelvo al balcon a fumar, los primeros rayos del sol empiezan a
iluminar la nada rebotando en los
ventanales mas altos de los edificios.
Miro hacia abajo y siento unos deseos enormes de saltar,
lejanos, pero mas fuertes que cualquier otro deseo.